Los objetivos de nuestra Fundación

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Objetivos de la Fundación SoberanaMente: 

  1. LA INVESTIGACIÓN, para explorar nuevos conocimientos sobre la mente. 
  2. LA DOCENCIA, para enseñar a alumnos y profesionales de las Ciencias de la Salud.
  3. LA PROMOCIÓN, para ayudar al público en general a cuidar su Salud Mental. 

Para concretar estos objetivos, los Directores de la Fundación Soberanamente junto a otros profesionales de la Salud, desarrollan actividades en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina) y en el interior del país (Argentina) a través de la organización de charlas, seminarios, encuentros, jornadas, clases, talleres, cursos presenciales y virtuales, entre otras, como así también la difusión de artículos.

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Lic. Margarita Rodríguez Suárez – Lic. Prof. Pablo Cazau 

La gestión de los egos

Una de las tareas más arduas de cualquier jefe, líder o director es la llamada gestión de los egos, y así lo ha reconocido el muñeco Gallardo, entrenador de River Plate, en sus últimas declaraciones periodísticas.

Muchas personas que pasan a integrar un grupo humano no saben que deben resignar una parte de su narcisismo individual en aras del buen funcionamiento grupal.

Algunos miembros intentan negociar su talento individual por un puesto donde su ego esté lo suficientemente inflado como para sentirse satisfechos. Pero esta negociación tiene un límite porque nadie es imprescindible y entonces, por ejemplo, un futbolista muy talentoso puede renunciar porque hace rato que lo mantienen como suplente, o un cantante de ópera lo mismo, ofendido porque el director no lo destinó como voz principal sino como acompañante del coro.

Esto no significa necesariamente que el director se haya equivocado en la distribución de roles. Simplemente entiende que es así como el equipo funciona mejor, y si el ego inflado así no lo comprende tiene todo el derecho de renunciar.

Algunos egos inflados aceptan que al principio deban pagar un derecho de piso, pero cuando pasa mucho tiempo sin que lo destinen a la función acorde con sus expectativas narcisistas, comienzan a sentirse mal sin entender que la estrella no son ellos sino el grupo, y sin entender que a veces el grupo sólo necesita una parte de su “gran” talento individual.

Si de hilar fino se trata, el ego inflado debe entender que su narcisismo individual no ha desaparecido sino que parte de él debiera transformarse en un narcisismo grupal que hace que se sienta satisfecho por pertenecer a un grupo valioso. Sólo transfiriendo al grupo parte de su propio narcisismo, el “yo” podrá dejar lugar al “nosotros”.

Pablo Cazau

La mente es una buscadora de placer

Las personas tienen dos maneras de obtener placer: suprimiendo el estímulo doloroso, o incorporando el estímulo placentero.

La cesación del dolor, sea físico o psicológico, genera una sensación de alivio que es experimentado como placentero. Sin embargo, las personas suelen no estar conformes con ese tiempo de alivio que puede convertirse en monótono y desprovisto de emociones, y pronto buscarán incrementar el placer buscando cualquier estímulo particularmente agradable. Paradójicamente, algunos de estos estímulos podrán ser dolorosos, como en el caso del masoquismo.

La búsqueda del placer supone una actividad donde las personas se relacionan con muchas cosas posibles: con la naturaleza (una puesta de sol), con los animales o las plantas (un perro de compañía, un huerto), con el propio cuerpo (ejercicio) y, especialmente, con las otras personas.

En el vasto mundo de los seres vivos, la búsqueda del placer tiene que ver con establecer con otros una relación beneficiosa que puede asociarse o no con el placer, y al respecto hay varias posibilidades, entre las que se cuentan las siguientes.

En el mutualismo ambos organismos se benefician. Tal el caso del pájaro que se alimenta de bichos que están sobre la piel del rinoceronte, el que de esa manera se ve libre de quienes lo molestan.

En el comensalismo un organismo se beneficia en tanto que el otro no resulta beneficiado ni perjudicado. Por ejemplo: aves que construyen sus nidos en un árbol.

En el amensalismo un organismo se perjudica (la hierba pisoteada por la vaca) y el otro no resulta beneficiado ni perjudicado (la vaca).

En el parasitismo uno se beneficia y otro se perjudica. Por ejemplo en la depredación, un animal caza a otro para subsistir.

Todas estas son relaciones interespecíficas, es decir, entre individuos de diferentes especies, pero tales relaciones las encontramos también entre individuos de misma la especie, como en la especie humana. Por ejemplo:

En el mutualismo ambos se benefician, como cuando uno vende y otro compra, o uno acaricia y otro es acariciado.

En el parasitismo uno se beneficia y otro se perjudica, como por ejemplo en los delitos (homicidio, robo, estafa, violación).

En este punto, la gran pregunta es: ¿es placentero todo lo que nos beneficia, o también puede ser algo que nos perjudica? El consumo de drogas es placentero pero también es perjudicial, mientras que una dieta sana puede no ser placentera pero es beneficiosa.

Ciertas relaciones humanas son algo más complejas, y como ejemplo mencionemos la relación que establecen las grandes corporaciones como Mac Donald’s, Facebook o Netflix con sus clientes.

Todas ellas buscan el placer de ganar dinero y para ello necesitan fidelizar al cliente de manera que consuma permanentemente sus productos o servicios. Pero, ¿cómo lograr esto? Respuesta: haciendo placentero el consumo mismo, es decir, activando el centro del placer o centro de las recompensas (Nucleus Accumbens). En el caso de Mac Donald’s ofrecerá una hamburguesa deliciosa, en el caso de Netflix una serie interminable muy interesante, y en el caso de Facebook ofreciendo la posibilidad de encontrarse con viejos amigos o de recibir muchos “Me gusta”.

Parecería no haber nada de malo en ello porque se trata de un vínculo donde todos se benefician. Sin embargo, lo placentero puede (y suele) esconder algo perjudicial: las hamburguesas pueden resultar ser comida basura, las series de Netflix podrían aletargar nuestro cerebro para no enfrentar los verdaderos problemas de nuestra vida, y la configuración de Facebook alimentar el odio y la discriminación social.

Moraleja: si encuentras algo que te da placer averigua si es al mismo tiempo beneficioso para su salud y tu crecimiento personal.Preguntate también si algo que no te da placer podría serte beneficioso.

Pablo Cazau

La salud integral

Considero que la salud integral comprende cuatro aspectos básicos: la salud física, la salud mental, la salud social y la salud ambiental.

En nuestra sociedad, estos aspectos no se toman en cuenta en la práctica, como puede ilustrarlo la actitud de dos pilares fundamentales de la atención de la salud: los médicos y los psicólogos. Veamos.

El médico no pregunta si el paciente disfruta de un bienestar subjetivo o se siente capaz de enfrentar dificultades. La salud mental es algo que no aprendió en la carrera. El psicólogo no pregunta si el paciente se alimenta bien y hace ejercicio físico. La salud física es algo que tampoco vio en su carrera.

Tampoco se ocupan mayormente de la salud social porque no preguntan por sus redes de contención emocional ni de los problemas de dinero, de seguridad o de educación que hay en el país donde viven. Tampoco se preocupan del aire que respiran ni los ruidos cotidianos que padecen porque la salud ambiental parece no ser importante.

Sin embargo, el médico debiera saber que la salud mental, la social y la ambiental son también parte del problema, y consiguientemente también parte de la solución. Y lo mismo el psicólogo respecto de la salud física, la social y la ambiental.

No se trata de que el médico sea también psicólogo, ni el psicólogo también sea médico. Solamente hace falta que tomen conciencia de la salud integral y alguna vez el psicólogo pregunte por la alimentación de su paciente y el médico por su estado de felicidad interior.

Pablo Cazau