Los objetivos de nuestra Fundación

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Objetivos de la Fundación SoberanaMente: 

  1. LA INVESTIGACIÓN, para explorar nuevos conocimientos sobre la mente. 
  2. LA DOCENCIA, para enseñar a alumnos y profesionales de las Ciencias de la Salud.
  3. LA PROMOCIÓN, para ayudar al público en general a cuidar su Salud Mental. 

Para concretar estos objetivos, los Directores de la Fundación Soberanamente junto a otros profesionales de la Salud, desarrollan actividades en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina) y en el interior del país (Argentina) a través de la organización de charlas, seminarios, encuentros, jornadas, clases, talleres, cursos presenciales y virtuales, entre otras, como así también la difusión de artículos.

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Lic. Margarita Rodríguez Suárez – Lic. Prof. Pablo Cazau 

La mente es una buscadora de placer

Las personas tienen dos maneras de obtener placer: suprimiendo el estímulo doloroso, o incorporando el estímulo placentero.

La cesación del dolor, sea físico o psicológico, genera una sensación de alivio que es experimentado como placentero. Sin embargo, las personas suelen no estar conformes con ese tiempo de alivio que puede convertirse en monótono y desprovisto de emociones, y pronto buscarán incrementar el placer buscando cualquier estímulo particularmente agradable. Paradójicamente, algunos de estos estímulos podrán ser dolorosos, como en el caso del masoquismo.

La búsqueda del placer supone una actividad donde las personas se relacionan con muchas cosas posibles: con la naturaleza (una puesta de sol), con los animales o las plantas (un perro de compañía, un huerto), con el propio cuerpo (ejercicio) y, especialmente, con las otras personas.

En el vasto mundo de los seres vivos, la búsqueda del placer tiene que ver con establecer con otros una relación beneficiosa que puede asociarse o no con el placer, y al respecto hay varias posibilidades, entre las que se cuentan las siguientes.

En el mutualismo ambos organismos se benefician. Tal el caso del pájaro que se alimenta de bichos que están sobre la piel del rinoceronte, el que de esa manera se ve libre de quienes lo molestan.

En el comensalismo un organismo se beneficia en tanto que el otro no resulta beneficiado ni perjudicado. Por ejemplo: aves que construyen sus nidos en un árbol.

En el amensalismo un organismo se perjudica (la hierba pisoteada por la vaca) y el otro no resulta beneficiado ni perjudicado (la vaca).

En el parasitismo uno se beneficia y otro se perjudica. Por ejemplo en la depredación, un animal caza a otro para subsistir.

Todas estas son relaciones interespecíficas, es decir, entre individuos de diferentes especies, pero tales relaciones las encontramos también entre individuos de misma la especie, como en la especie humana. Por ejemplo:

En el mutualismo ambos se benefician, como cuando uno vende y otro compra, o uno acaricia y otro es acariciado.

En el parasitismo uno se beneficia y otro se perjudica, como por ejemplo en los delitos (homicidio, robo, estafa, violación).

En este punto, la gran pregunta es: ¿es placentero todo lo que nos beneficia, o también puede ser algo que nos perjudica? El consumo de drogas es placentero pero también es perjudicial, mientras que una dieta sana puede no ser placentera pero es beneficiosa.

Ciertas relaciones humanas son algo más complejas, y como ejemplo mencionemos la relación que establecen las grandes corporaciones como Mac Donald’s, Facebook o Netflix con sus clientes.

Todas ellas buscan el placer de ganar dinero y para ello necesitan fidelizar al cliente de manera que consuma permanentemente sus productos o servicios. Pero, ¿cómo lograr esto? Respuesta: haciendo placentero el consumo mismo, es decir, activando el centro del placer o centro de las recompensas (Nucleus Accumbens). En el caso de Mac Donald’s ofrecerá una hamburguesa deliciosa, en el caso de Netflix una serie interminable muy interesante, y en el caso de Facebook ofreciendo la posibilidad de encontrarse con viejos amigos o de recibir muchos “Me gusta”.

Parecería no haber nada de malo en ello porque se trata de un vínculo donde todos se benefician. Sin embargo, lo placentero puede (y suele) esconder algo perjudicial: las hamburguesas pueden resultar ser comida basura, las series de Netflix podrían aletargar nuestro cerebro para no enfrentar los verdaderos problemas de nuestra vida, y la configuración de Facebook alimentar el odio y la discriminación social.

Moraleja: si encuentras algo que te da placer averigua si es al mismo tiempo beneficioso para su salud y tu crecimiento personal.Preguntate también si algo que no te da placer podría serte beneficioso.

Pablo Cazau

La salud integral

Considero que la salud integral comprende cuatro aspectos básicos: la salud física, la salud mental, la salud social y la salud ambiental.

En nuestra sociedad, estos aspectos no se toman en cuenta en la práctica, como puede ilustrarlo la actitud de dos pilares fundamentales de la atención de la salud: los médicos y los psicólogos. Veamos.

El médico no pregunta si el paciente disfruta de un bienestar subjetivo o se siente capaz de enfrentar dificultades. La salud mental es algo que no aprendió en la carrera. El psicólogo no pregunta si el paciente se alimenta bien y hace ejercicio físico. La salud física es algo que tampoco vio en su carrera.

Tampoco se ocupan mayormente de la salud social porque no preguntan por sus redes de contención emocional ni de los problemas de dinero, de seguridad o de educación que hay en el país donde viven. Tampoco se preocupan del aire que respiran ni los ruidos cotidianos que padecen porque la salud ambiental parece no ser importante.

Sin embargo, el médico debiera saber que la salud mental, la social y la ambiental son también parte del problema, y consiguientemente también parte de la solución. Y lo mismo el psicólogo respecto de la salud física, la social y la ambiental.

No se trata de que el médico sea también psicólogo, ni el psicólogo también sea médico. Solamente hace falta que tomen conciencia de la salud integral y alguna vez el psicólogo pregunte por la alimentación de su paciente y el médico por su estado de felicidad interior.

Pablo Cazau

El cerebro de una persona mayor

Parece que es cierto lo del viejo sabio.

El director de la Facultad de Medicina de la Universidad George Washington sostiene que el cerebro de una persona mayor es mucho más plástico de lo que comúnmente se cree.

A esta edad, la interacción de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro se vuelve armoniosa, lo que amplía nuestras posibilidades creativas. Es por eso que entre las personas mayores de 60 años se pueden encontrar muchas personalidades que acaban de iniciar sus actividades creativas.

Por supuesto, el cerebro ya no es tan rápido como en la juventud. Sin embargo, gana en flexibilidad. Por eso, con la edad, es más probable que tomemos las decisiones correctas y estamos menos expuestos a las emociones negativas. El pico de la actividad intelectual humana ocurre alrededor de los 70 años, cuando el cerebro comienza a funcionar con toda su fuerza.

Con el tiempo, aumenta la cantidad de mielina en el cerebro, sustancia que facilita el paso rápido de señales entre neuronas. Debido a esto, las habilidades intelectuales se incrementan en un 300% en comparación con la media.

Y el pico de producción activa de esta sustancia cae entre los 60 y 80 años de edad. También es interesante el hecho de que después de 60 años, una persona puede usar 2 hemisferios al mismo tiempo. Esto le permite resolver problemas mucho más complejos.

El profesor Monchi Uri de la Universidad de Montreal cree que el cerebro de una persona mayor elige el camino que consume menos energía, corta lo innecesario y deja solo las opciones correctas para resolver el problema. Se realizó un estudio en el que participaron diferentes grupos de edad. Los jóvenes se confundieron mucho al pasar las pruebas, mientras que los mayores de 60 años tomaron las decisiones correctas.

Ahora veamos las características del cerebro a la edad de 60 a 80 años. Son realmente color de rosa.

Características del cerebro de una persona mayor

  1. Las neuronas del cerebro no mueren, como dicen todos los que las rodean. Las conexiones entre ellos simplemente desaparecen si una persona no se dedica al trabajo mental.
  2. La distracción y el olvido aparecen por sobreabundancia de información. Por lo tanto, no es necesario que concentre toda su vida en nimiedades innecesarias.
  3. A partir de los 60 años, una persona, al tomar decisiones, no usa un hemisferio al mismo tiempo, como los jóvenes, sino ambos.
  4. Conclusión: si una persona lleva un estilo de vida saludable, se mueve, tiene una actividad física factible y tiene plena actividad mental, las habilidades intelectuales NO disminuyen con la edad, solo CRECEN, alcanzando un pico a la edad de 80-90 años.

Así que no le tenga miedo a la vejez. Esfuércese por desarrollarse intelectualmente. ¡Aprenda nuevas manualidades, haga música, aprenda a tocar instrumentos musicales, pinte cuadros! ¡Baile! Interésate por la vida, conoce y comunícate con amigos, haz planes para el futuro, viaja lo mejor que puedas. No olvides ir a tiendas, cafés, conciertos. No te encierres solo, es destructivo para cualquier persona. Viva con el pensamiento: ¡todas las cosas buenas todavía están por delante de mí!

Un estudio en los Estados Unidos encontró que:

– La edad más productiva de una persona es de 60 a 70 años;

– La 2da etapa humana más productiva es la edad de 70 a 80 años;

– La 3ª etapa más productiva – 50 y 60 años.

– Antes de eso, la persona aún no ha alcanzado su punto máximo.

– La edad media de los premios Nobel es de 62 años; La edad promedio de los presidentes de las 100 empresas más grandes del mundo es de 63 años;

– La edad promedio de los pastores en las 100 iglesias más grandes de los Estados Unidos es de 71 años;

– La edad promedio de los papás es de 76 años.

– Esto confirma que los mejores y más productivos años de una persona son entre los 60 y los 80 años.

– Este estudio fue publicado por un equipo de médicos y psicólogos en el NEW ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE.

– Descubrieron que a los 60 años alcanzas la cima de tu potencial emocional y mental, y esto continúa hasta los 80.

– Por tanto, si tienes 60, 70 u 80 años, estás en el mejor nivel de tu vida.

FUENTE: New England Journal of Medicine.

Transmita esta información a sus familiares y amigos de 60, 70 y 80 años para que se sientan orgullosos de su edad.