Algunas consideraciones sobre la resiliencia

Existen diversas definiciones del término “resiliencia”. Aquí vamos a tomar una buena caracterización (que además es congruente con su original significado en la física), según la cual la resiliencia es la capacidad que tienen las personas de salir fortalecidas de situaciones críticas amenazantes.

Asumiremos como verdaderas las siguientes afirmaciones: a) Todas las personas tienen capacidad resiliente; b) algunas personas tienen mayor capacidad natural para la resiliencia y otras menos; y c) todas las personas pueden desarrollar su capacidad de resiliencia, siendo una de las formas de hacerlo enfrentar y salir fortalecidos de situaciones críticas.

Al hablar de situaciones críticas nos referimos a aquellas que tienen la suficiente intensidad como para hacer peligrar la integridad física y/o mental de las personas, generándoles un malestar significativo. Estos peligros pueden provenir de varios lugares:

1) Del cuerpo: por ejemplo enfermedades o discapacidades severas.

2) De la mente: por ejemplo alucinaciones, pensamientos negativos intensos y persistentes, etcétera.

3) Del ambiente social: infidelidades, abandonos, fallecimientos, enfermedades de seres queridos, pérdidas de empleo, quiebras económicas, estafas, asaltos, etcétera.

4) Del ambiente físico: terremotos, tsunamis, huracanes, naufragios, etcétera.

Estas situaciones tienen en mayor o menor medida un carácter traumático. Un trauma es una situación donde la persona recibe una gran cantidad de estímulos o excitaciones que le producen tensiones que no puede en ese momento amortiguar o descargar porque se ve invadida al sentir que no puede controlar sus emociones y pensamientos.

El trauma se genera en parte por la situación objetiva (por ejemplo una enfermedad grave) y en parte por el significado subjetivo que se le otorga (“esta enfermedad es el fin de mi vida”). Así, el trauma tiene un componente  objetivo y otro subjetivo.

Frente a la situación traumática, la resiliencia se centra tanto en el componente objetivo (enfrentar la realidad, por ejemplo iniciando un tratamiento para su dolencia), como en el componente subjetivo (enfrenta su propia actitud mental ante el trauma, por ejemplo resignificándolo).

¿Y qué dice el psicoanálisis sobre la resiliencia?

Algunos psicoanalistas han sostenido que la resiliencia supone poder volver al estado anterior a la situación crítica, pero no estamos de acuerdo, porque quien ha podido superar una crisis sale fortalecido y por lo tanto ya no puede ser la misma persona que era antes.

Freud, en El yo y el ello, habla de una pulsión de sanar, que sería la responsable de la resiliencia. Es una pulsión de vida, que se opone a la pulsión de muerte (que lleva a la persona a autodestruirse, a dejarse morir).

La resiliencia no es una técnica de intervención terapéutica. Es algo que debe hacer la persona sola, aunque pueda pedir ayuda al terapeuta o a su entorno social para resolver la situación crítica y salir fortalecido. Una de los recursos de la resiliencia es el sentido del humor. Mediante el humor el yo no se entrega al sufrimiento y se enfrenta a las exigencias de la realidad procurándose placer sin comprometer la salud psíquica. El humor nos muestra lo absurdo de los problemas que enfrentamos y los relativizan.

Prof. Pablo Cazau

2 pensamientos en “Algunas consideraciones sobre la resiliencia

  1. Simple: Excelente explicacion para tan importante recurso que, por lo que acabo de leer, los que lo tenemos…agradecidos de poseerlo pero quienes.no, con ayuda pueden lograrlo. Gracias Magui y Lic. Cazau!

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