Ramas, teorías, niveles y campos de la psicología

La psicología es una disciplina independiente que estudia el psiquismo y sus interacciones con el cuerpo y el entorno. El territorio de la psicología, identificable a partir de ramas, teorías y niveles de análisis y campos de aplicación, es muy vasto y complejo, lo que hace que el quehacer del psicólogo no se circunscriba al estrecho campo de la atención de pacientes en un consultorio.

Es así que existe una enorme cantidad y variedad de ‘psicologías’: la psicología evolutiva, la psicología animal, la psicología del consumidor, la psicología de la creatividad, la cronopsicología, la neuropsicología, la psicología clínica, la psicología social, la psicología organizacional, la psicopatología, la psicología de la mujer, la psicología de la ciencia, la psicología del deporte, la psicología genética, la parapsicología, la psicología diferencial, la psicología gestáltica, la psicología ecológica, la psicología comunitaria, la psicología vocacional o la psicología de la política. Todas estas denominaciones responden a diferentes criterios de clasificación. Por ejemplo según el género, existe una psicología del hombre y una psicología de la mujer. Según la taxonomía biológica puede hablarse de una psicología humana, una psicología animal e incluso, para algunos, de una psicología vegetal. Según la actividad humana estudiada, hay una psicología del artista, del deportista, del científico, del político, del publicista, del consumidor, del militar, del trabajador o del delincuente. Y según la edad investigada, hay una psicología del niño, del adolescente, del adulto y del anciano.

Sigue leyendo

Los métodos de investigación de la mente

 

Para estudiar la mente debemos observar la conducta (en su sentido amplio: conductas simbólicas y conductas materiales llamadas acciones). La psicología ha utilizado y utiliza diferentes métodos para estudiar la mente, algunas veces para generalizar, ampliando y profundizando el saber psicológico, y otras para abordar un caso determinado para resolver su problema. Los métodos para observar la conducta (y poder así investigar la mente) pueden ser:

1) Métodos experimentales y no experimentales.- El método experimental consiste en provocar conductas para luego observarlas. Por ejemplo, cuando provocamos un ruido fuerte para ver como reacciona una persona, estamos usando un procedimiento experimental -en sentido muy amplio- es decir, estamos observando una conducta que fue provocada deliberadamente. Estamos tomando aquí una de las características del método experimental: la provocación de una situación. Otra cosa muy distinta ocurre cuando vamos a visitar a un familiar y nos ponemos a observar como juega un niñito de seis meses en la cuna. Aquí no provocamos ninguna conducta ofreciendo al niño algún estímulo especial (salvo que nuestra simple presencia ya sea un estímulo para él): es un método no experimental.

2) Métodos introspectivos y extrospectivos.- La conducta puede ser observada por la propia persona (introspección) o por una persona ajena (extrospección). Cierto tipo de conductas pueden ser observadas en forma directa solamente por el mismo sujeto, como por ejemplo cuando observa sus propios pensamientos o afectos. Una persona desde afuera no puede hacerlo. A lo sumo podrá inferir, suponer, a juzgar por nuestra expresión o nuestras acciones en general, qué estamos pensando o sintiendo, pero esto ya no es una observación sino una inferencia a partir de acciones como hablar o jugar.

3) Métodos actual, retrospectivo y prospectivo.- El método típico para observar una conducta es observarla aquí y ahora, en el momento en que ella sucede: “Juan está llorando, María está peinándose, Daniel está disimulando, Ana está espiando, etcétera”.

Sigue leyendo