La neuropsicología cognitiva

La neuropsicología cognitiva es el estudio de la relación entre el sistema cognitivo y el cerebro, y forma parte de las llamadas ‘neurociencias’, un conjunto de disciplinas que estudian las bases biológicas del comportamiento humano. La neuropsicología cognitiva quiere averiguar qué partes del cerebro se activan cuando procesamos mentalmente la información para llevar a cabo determinadas conductas. Para ello utiliza varias técnicas, algunas de las cuales son las siguientes:

  1. A) Estudia pacientes con daño cerebral y examina la relación entre la conducta anormal y el daño cerebral. La conducta anormal se detecta con pruebas clínicas o tests, y el daño cerebral se detecta mediante examen visual directo, radiografías y otros estudios más actuales como la Tomografía Axial Computarizada (TAC), que permite generar imágenes tridimensionales del cerebro, la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), que permite estudiar la anatomía y los cambios fisiológicos del cerebro, o la Tomografía por Emisión de Positrones (PET), que permite estudiar la actividad metabólica del cerebro. Hay daños cerebrales mucho más pequeños que se pueden diagnosticar mediante microscopio electrónico o pruebas de laboratorio.
  2. B) Estudia animales normales a quienes se daña intencionalmente partes del cerebro para observar qué conductas anormales aparecen.
  3. C) Estudia personas normales. A sujetos voluntarios se les pide que perciban determinados estímulos o ejecuten determinadas conductas, y mientras tanto se observa qué partes del cerebro se activan, utilizando entre otras cosas la tomografía por emisión de positrones.

Por ejemplo, se han hecho experimentos con sujetos normales bajo resonancia magnética, donde mediante una inhibición momentánea de ciertas áreas como la del lenguaje aplicando sobre el cráneo un emisor de ondas magnéticas que desarregla momentáneamente el circuito eléctrico neuronal, se observó que luego los sujetos aumentaban su creatividad: dibujaban mejor, tenían una mayor memoria, y resultaban ser una especie de “savants” en miniatura.

Pablo Cazau

Neuroestimulación

 

En la década de los 60 se utilizaba la electricidad en el cerebro para mejorar estados de ánimo en los casos más extremos de ciertos trastornos psiquiátricos, una técnica también llamada terapia electroconvulsiva o electroshock .

Esta terapia fue controvertida. En aquellos años no se había desarrollado la terapia por medicamentos como lo está ahora, pero a medida que se fueron descubriendo y fabricando nuevos fármacos, la terapia electroconvulsiva se fue dejando de lado, salvo para casos específicos, en cuadros de Psicosis Maníaco- Depresivas (Trastorno Bipolar) o depresiones profundas.

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