Cómo tomamos nuestras decisiones

Tanto si se trata de decisiones cotidianas (“iré en colectivo”) como de otras más trascendentales (“me casaré”), la neuropsicología parece haber demostrado que tomamos nuestras decisiones antes incluso de habernos enterado de nuestra elección.

Las imágenes escaneadas del encéfalo parecen indicar que nuestro cerebro toma decisiones sin consultarnos, y luego de segundos o hasta milisegundos se toma la molestia de avisarnos.

Desde ya, siempre somos nosotros quienes tomamos nuestras decisiones, sólo que en un primer momento lo hacemos a un nivel inconciente y en un segundo momento se hacen concientes. Como desconocemos esas actividades inconcientes, tendemos a creer que la decisión se toma en el momento mismo de hacerla conciente.

El cerebro es nuestra poderosa “máquina” de procesamiento de la información, pero no es perfecta. El proceso de toma de decisiones puede desembocar en al menos dos problemas: a) tomar la decisión equivocada, y b) no poder tomar nunca una decisión, con lo cual la persona vive en una duda permanente como las que podemos ver en las neurosis obsesivas. Por ejemplo, un obsesivo por la limpieza nunca puede decidir que algo está totalmente limpio, con lo cual siempre seguirá limpiando y limpiando, convirtiendo su incapacidad en un síntoma.

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Las fobias

Utilizamos el término «fobia» en el lenguaje cotidiano, cuando algo no nos gusta o nos genera aversión. Pero no todo lo que no nos gusta podría ser considerado una fobia.

Qué son las fobias? Es un trastorno psicológico que se caracteriza por un miedo persistente e irracional ligado a objetos o situaciones específicas, los cuales el sujeto tiende a evitar.

Aproximadamente el 10% de la población lo padece, sólo que muy pocos llegan a la consulta, y lo hacen si esto produce algún tipo de deterioro en la vida de la persona o algún malestar significativo.

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El pensamiento: SESGOS COGNITIVOS

Cuando pensamos, tendemos a cometer ciertas alteraciones, juicios imprecisos o interpretaciones sesgadas que nos llevan a ciertas distorsiones cognitivas, distorsiones en nuestros pensamientos.

Los sesgos cognitivos son ciertos prejuicios cognitivos, fenómenos psicológicos por lo general involuntarios que utilizamos al interpretar la información. Son tendencias generalizadas, inconscientes, que nos condicionan al intentar analizar la realidad.

Al conocerlas podemos intentar no cometer estos sesgos cognitivos, dado que nos pueden llevar a pensar con distorsiones, lo cual  afectará a nuestras emociones y nuestras conductas.

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