La salud integral

Considero que la salud integral comprende cuatro aspectos básicos: la salud física, la salud mental, la salud social y la salud ambiental.

En nuestra sociedad, estos aspectos no se toman en cuenta en la práctica, como puede ilustrarlo la actitud de dos pilares fundamentales de la atención de la salud: los médicos y los psicólogos. Veamos.

El médico no pregunta si el paciente disfruta de un bienestar subjetivo o se siente capaz de enfrentar dificultades. La salud mental es algo que no aprendió en la carrera. El psicólogo no pregunta si el paciente se alimenta bien y hace ejercicio físico. La salud física es algo que tampoco vio en su carrera.

Tampoco se ocupan mayormente de la salud social porque no preguntan por sus redes de contención emocional ni de los problemas de dinero, de seguridad o de educación que hay en el país donde viven. Tampoco se preocupan del aire que respiran ni los ruidos cotidianos que padecen porque la salud ambiental parece no ser importante.

Sin embargo, el médico debiera saber que la salud mental, la social y la ambiental son también parte del problema, y consiguientemente también parte de la solución. Y lo mismo el psicólogo respecto de la salud física, la social y la ambiental.

No se trata de que el médico sea también psicólogo, ni el psicólogo también sea médico. Solamente hace falta que tomen conciencia de la salud integral y alguna vez el psicólogo pregunte por la alimentación de su paciente y el médico por su estado de felicidad interior.

Pablo Cazau

La manipulación de la mente

Por Pablo Cazau

 

Llamamos manipulación de la mente a la modificación por parte de alguien de los pensamientos y emociones de las personas, con o sin su consentimiento y más allá de si tal modificación es benéfica o perjudicial para ellas.

En principio, existen al menos tres formas de manipular la mente de las personas: a través de la acción, del pensamiento y de la neurotecnología.

1) La forma habitual de manipular la mente es mediante la acción, es decir, algo que hacemos o decimos para influir sobre la mente de otros. Esto lo saben bien los educadores, los vendedores, los políticos, los líderes de las sectas, los cónyuges y los amigos, entre muchos otros.

2) También se podría manipular la mente mediante el pensamiento utilizando la telepatía, una facultad cuya existencia todavía la ciencia no ha podido confirmar ni refutar. La mente es como una carta: si se pudiese leer, también se podría modificar agregándole o quitándole ideas o sentimientos.

Algunas personas creen que los psicólogos leen la mente pero en realidad, ellos sólo conocerán lo que les mostremos, incluso sin que nos demos cuenta de lo que mostramos.

3) En los últimos tiempos la neurotecnología se muestra potencialmente capaz de reconfigurar lo que pensamos o sentimos. En la película El eterno resplandor de una mente sin recuerdos, una pareja que se separa decide someterse a un tratamiento donde les borran todos los recuerdos de su relación. Esta ficción parece comenzar a hacerse realidad con las neurotecnologías, que pueden ofrecer resultados médicos beneficiosos pero también ofrecer otros más polémicos vinculados a la violación de la privacidad y la libertad de pensamiento. Concretamente, se trata de tecnologías capaces de leer y modificar directamente tu mente a partir de tus ondas cerebrales o del funcionamiento de las neuronas, haciendo incluso –sin que te des cuenta- que aparezcan pensamientos o emociones que no son tuyos, y biografías que nunca viviste.

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