El lado positivo de la ira

 

En el conjunto de las emociones, la ira tiene mala fama.

Un artículo publicado en stumbleupon.com titulado “El lado positivo de la ira: 6 beneficios del enojarse” nos hace pensar que no siempre es negativa esta emoción, algunas veces hasta es necesaria.

(En el documento original se utiliza la palabra “anger”, que se traduce como ira, enojo o enfado como sinónimos. En la práctica solemos entender a la ira como un grado más intenso del enojo o el enfado, aún así lo usaremos esta vez como sinónimos para respetar el texto original).

Leemos:

Tendemos a pensar la ira como una primitiva y negativa emoción, pero las investigaciones descubren que la ira tiene también su lado positivo.
No sólo te hace sentir mal; te hacer hacer cosas estúpidas sin tener en cuenta los riesgos y puede ser auto- destructiva.
Como resultado, los pueblos civilizados hacen todo lo posible para suprimir, desviar u ocultar la ira. Muchos de nosotros tratamos a nuestro enojo como irrazonable, inmostrable o innombrable.

Pero como todas las emociones, la ira tiene sus propósitos, los cuales pueden ser utilizados para buenos fines.

1) El enojo es una fuerza motivadora:
(…) el enojo en sí mismo es una energía positiva y una poderosa fuerza motivadora. Las investigaciones muestran que el enojo puede empujarnos en dirección a nuestros objetivos, de cara a los problemas y barreras.(…)

2) Las personas enojadas son más optimistas:
Puede sonar extraño decirlo, pero la gente enojada tiene algo en común con la gente feliz. Hay un estudio llevado a cabo acerca del miedo al terrorismo a raíz de los ataques terroristas del 11/9. En este estudio los que experimentaron enojo esperaban menos número de ataques en el futuro (Lerner et al, 2003). A diferencia de los que experimentaban más miedo, eran los más pesimistas acerca del futuro y de los nuevos ataques esperados.

3) El enojo puede beneficiar a las relaciones:
El enojo es una reacción natural de quien está siendo maltratado por otra persona y es una forma de comunicar ese sentido de injusticia. Pero la sociedad nos dice que la ira es peligrosa y que debemos ocultarla. Qué hace en nuestras relaciones personales? Extrañamente, hay suficientes investigaciones que han demostrado que esconder el enojo en las relaciones íntimas puede ser perjudicial (Baumeister et al, 1990). El problema es que al ocultar el enojo, la pareja no sabe qué se ha hecho mal, y eso no le hace bien a la relación.

 

4) La ira proporciona autoconocimiento:
El enojo puede darnos una idea acerca de nosotros mismos, si se lo permitimos. (…)
Si somos capaces de darnos cuenta cuándo nos enojamos y por qué, podemos aprender qué hacer para mejorar nuestras vidas. La ira puede motivar el auto- cambio.

5) La ira reduce la violencia:
A pesar de que el enojo a menudo precede a la violencia física, también puede ser una forma de reducción de la violencia. Eso es porque es una señal social muy fuerte de que hay una situación que tiene que resolverse. Cuando otros ven la señal, están más motivados para tratar de apaciguar a la parte enojada.

6) El enojo como estrategia de negociación:
El enojo puede ser una forma legítima de obtener lo que se desea. (…) El enojo es probable que funcione mejor cuando está justificado, si parece más poderoso y cuando las opciones de la otra parte son limitadas (Sinaceur & Tiedens, 2006; Van Kleef et al, 2007).

En las circunstancias correctas, entonces es posible tanto enojarse y vengarse.

Pecado mortal o emoción constructiva?

Yo digo que la ira puede reducir la violencia, se benefician las relaciones, promueve optimismo, y es una fuerza útil para motivar, pero con la misma facilidad puede ser destructiva.

Esa es la maravilla de las emociones humanas: lo feliz no siempre es bueno y la ira no siempre es mala (aunque se pueda sentir de esa manera). Una persona infeliz está también más propensa a detectar errores y una persona enojada está muy motivada para actuar. (…)

Las características más probables de la ira constructiva son:

– que la persona que causó la ira está presente.
– que sea justificada y proporcionada la infracción y se exprese como primer paso para tratar de resolver un problema y no solo como “descarga”.
(…)

Si se la utiliza correctamente, la ira puede ser una herramienta práctica. Sin embargo, utilizarla con precaución, ya que la gente encuentra a la ira como la emoción más difícil de controlar.

Creo además que el enojo puede ser útil funcionando como mecanismo defensivo, cuando una persona está padeciendo algún tipo de maltrato o abuso, o está siendo humillada. Ante esta situación el enojo rescata del aplanamiento afectivo, y hasta podría prevenir una depresión. En el enojo la persona defiende su ser, su dignidad, su integridad, y adopta una postura “de combate”, incluso de manera física.

Fotos: Álvaro Tapia
Traducción: SoberanaMente

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