Ira, sumisión y asertividad

Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Valencia  determina que cuando tenemos ira nuestra frecuencia cardíaca aumenta, lo mismo nuestra presión y la producción de testosterona, a la vez que se activa el hemisferio cerebral izquierdo y disminuye el cortisol.

Además de conocer qué se  produce en nuestro organismo cuando estamos enojados, sería interesante pensar acerca de la causa de nuestra ira y cuál es la mejor manera de calmar esta emoción, quitarle intensidad o que no se produzca demasiado seguido este torbellino dañino en nuestro organismo.


Las causas de la ira o de la agresividad las encontramos en alguna injusticia que nos indigna, cuando algo o alguien ha pasado por nuestros derechos o cuando nuestro código ético ha sido trastocado.Cuando nos han humillado, cuando nos han maltratado o abusado (física o emocionalmente), o cuando nos han hecho sentir verguenza. Cuando algo ha tocado nuestra DIGNIDAD.

Y cuando esto sucede, tendemos a reaccionar más allá de nuestra biología y a enfurecernos, pero algunas veces lo hacemos más de la cuenta, dado que no hemos podido hallar el punto medio, el equilibrio. Ese equilibrio en nuestra forma de actuar se llama ASERTIVIDAD, y es el punto medio entre la SUMISIÓN y la AGRESIVIDAD.

 

Un niño no sabe defenderse de las burlas de sus compañeros?

Un adulto le dice al niño que es un inútil frente a todos sus amigos?

La madre le aconseja a las niñas que siempre sonrían porque eso es socialmente aceptable?

La abuela le enseña a la niña que sea siempre sumisa al hombre el día que se case?

Los niños están siendo criados en un hogar donde algún familiar es violento?

Hemos prestado libros y no nos hemos animado a pedir que nos los devuelvan?

Tu hermana te ha usado tu ropa nueva y te la ha devuelto en mal estado y no le has dicho nada?

Son ejemplos de pequeñas, medianas y grandes causas de por qué una persona puede en algún momento tener una crisis de ira.

Se recomienda ver la película “Locos de Ira” con Jack Nicholson y Adam Sandler en el que Nicholson es el Terapeuta especializado en Ira y Sandler es el joven tratado. Dentro de la trama cómica y divertida del film el terapeuta intenta que el joven sepa reconocer los momentos en que debe expresar enojo en defensa de sus derechos, y cuando no. También se habla del estrés, del miedo y de las dificultades en las habilidades sociales.

 

 

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