Más verdades sobre la mentira

       Los animales pueden mentir: los chimpancés suelen ocultar objetos a los cuidadores y a otros chimpancés ya sea por competencia sexual, por supervivencia o simplemente por divertirse.

–       “Mentir es como respirar (dice David Livingstone Smith, autor de “Por qué Mentimos”) Un político puede hablar de manera pomposa, mostrarse indignado o aparentar confianza, con el único objeto de convencer a más gente. En la conquista amorosa, queremos simular más atractivo sexual e inteligencia de la que tenemos. En el trabajo, mentimos sobre nuestras habilidades y competencias. Muchas veces es involuntario”.

       Podemos detectar mentiras si prestamos atención al lenguaje corporal y al tono de voz mucho más que si solo escuchamos las palabras.

–       Hay mentiras “piadosas” que protegen o son de amabilidad y son socialmente aceptadas.

       La mala memoria nos puede llevar a mentir en forma no intencional. Los recuerdos nunca son una copia real y fidedigna de lo ocurrido sino recuerdos de nuestra última interpretación.

–       La justicia tendrá que replantearse en un futuro la veracidad de los dichos de los “testigos” de un hecho?

       Mentir y engañar no es lo mismo. Mentir es “decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa” (RAE) y engañar es “dar a la mentira apariencia de verdad” o “inducir a alguien a tener por cierto lo que no lo es, valiéndose de palabras y de obras aparentes o fingidas”. Dice José María Martínez Selva, autor de “La psicología de la mentira”  

–       Dice este autor que hay 2 tipos de mentiras: las de ocultación (que esconden o callan un hecho u opinión) y las de falsificación (fabulación o creación  de una historia).

–       Mecanismos que utiliza un mentiroso:

–       A) Usa la NEGACIÓN: reacciona rápido negando todo. Por eso no debe hacérseles preguntas directas de entrada relacionadas con el hecho porque están esperándolas para negarlas.

–       B) Usa la MINIMIZACIÓN: devalúan la gravedad del hecho “Ya lo hice una vez y no pasó nada”, o “Solo lo hice una vez”.

–       C) Usan la RACIONALIZACIÓN: justifican el hecho: “Todo el mundo lo hace” o “Nadie esperfecto”

–       D) Usan el DISTANCIAMIENTO afectivo: Hablan en tercera persona: “Son cosas de la vida”, “Puede pasarle a cualquiera”.

–       E) AUTOENGAÑO: a veces llegan a creérsela ellos mismos, de tanto repetirla. Esto sucede porque los sentimientos de culpa les impiden recordar lo realmente sucedido, por lo que se construyen una fábula de la realidad y de tanto repetirla se la creen. Este mecanismo protege al individuo de sentirse avergonzado o que la gente tenga una valoración negativa o de rechazo sobre él.

–       F) CONTROL/DESCONTROL: la persona que está mintiendo tendrá una sobrecarga emocional y extremo cuidado de que su mentira no sea descubierta, por lo que seguramente alguna variable podrá escapársele. Si presta mucha atención al contenido de sus palabras, es posible que descuide su lenguaje gestual. Esto le da un aspecto “artificial”.

–       G) Utilizan el ATAQUE PERSONAL: es una maniobra conocida (La mejor defensa es el ataque). Un ataque desmedido y aumentado puede estar mostrando intentos de ocultar otras verdaderas y distracción con otras emociones para no ser interrogados.

–       Debajo de la mentira existirían miedos: 1) Miedo a no ser aceptados/ser rechazados 2) Miedo a no ser competentes /ser incompetentes y 3) Miedo a perder el control/al descontrol.(Beck y Emery -1985)

–       Los chinos en la antigüedad tenían una técnica para detectar mentiras que les daba resultado: se le daba al presunto culpable un puñado de arroz para que lo mastique. Sabían que en momentos de estrés se inhibe la secreción de saliva, por lo que si tragaba el arroz con dificultad, era culpable. Y si lo tragaba rápidamente era inocente.

–       El lenguaje gestual contribuye de gran manera a saber si alguien está mintiendo. También hay ciertos delatores que se pueden detectar con aparatos sofisticados. Existen cambios fisiológicos y de metabolismo cerebral (aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca y respiratoria junto con cambios en la actividad eléctrica de la piel asociados con la sudoración) que ocurren en el momento de mentir y que son percibidos por el conocido detector de mentiras o polígrafo. Este aparato amplifica y analiza esas señales corporales que no se detectan a simple vista.

–       “Detectar una mentira es como oír a un músico que desafina en un cuarteto. En la comunicación humana  el cuarteto está compuesto por el discurso, la voz, la cara y el cuerpo de cada uno. Cuando nos comunicamos, lo hacemos con estos cuatro componentes. Mentir es desequilibrar el sistema de comunicación que suena armoniosamente cuando expresamos nuestra verdad”. “, dice Marie France Cyr, autora de “¿Verdad o Mentira?”. “ Si bien un mentiroso profesional puede aprender a controlar su cuerpo, no podrá hacerlo por completo”. asegura.

–       “Lillian Glass, una experta en comunicación no verbal, observó que cuando una persona sincera está parada, tiene los pies bien apoyados, apuntando hacia su interlocutor. Si el peso de la persona reposa sobre un lado del pie o los talones, probablemente es falsa, miente o retiene información. Los tobillos cruzados pueden significar que no quiere revelar algún dato o emoción. Si los tobillos están cruzados bajo una silla, al centro, y hay otros signos como los puños cerrados o la mandíbula crispada, probablemente se esté reprimiendo.”

–       También es conocido que si la persona está inclinada hacia adelante demostraría interés y hacia atrás desinterés. Manos quietas u ocultas en los bolsillos podrían estar indicando ocultamiento de información. Quien enseña las palmas quiere mostrarse creíble.

–       Cuánto más miente una persona, más actividad cerebral está teniendo. Mentir requiere gran esfuerzo mental, mucho más que decir la verdad.

–       Una investigación efectuada en la Universidad de Temple muestra que en sujetos que habían mentido el cerebro se activó en tres regiones diferentes: lóbulo frontal, temporal y límbico.

–       “El rostro suele contener un doble mensaje: por un lado, lo que el mentiroso quiere mostrar, por el otro, lo que quiere ocultar”, expresa Paul Ekman, reconocido psicólogo de la Universidad de California es San Francisco, asesor del Departamento de Defensa Estadounidense y el FBI, y autor de “Cómo detectar mentiras” (Paul Ekman fue asesor del guión de la serie televisiva Lie to Me).

–       “Los indicios vocales más comunes de engaño son las pausas demasiado largas o frecuentes”, agrega Ekman. Además, encontró que el temor a ser descubierto puede volver la voz más aguda.

–       Pero los gestos no son universales y cada uno de estos signos no revela necesariamente una mentira, solo son indicios que deberán combinarse con percepción, intuición y conocimiento.

Fuentes consultadas: cnnexpansion.com, Paul Ekman “Cómo detectar mentiras”, Beck y Emery acerca de los disparadores de la ansiedad (1985).

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