Menos Kronos, más Kairós- Mindfulness

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Hablemos del tiempo. O de los tiempos.

La mitología griega da cuenta del dios Kronos, el dios del tiempo.

El Kronos griego era un dios tirano que vivió para vengar a su padre, temido por su ferocidad.

La versión romana de Kronos lo llamó Saturno, atribuyéndole un carácter más benévolo y haciéndolo presidir las cosechas y el zodíaco.
De cualquier manera, Kronos es el tiempo del reloj, de la edad, de la finitud. El tiempo que nos persigue, nos corre, nos limita. El tiempo de nuestra mente. La que piensa acerca del pasado y del futuro. La mente preocupada, que se llena de ansiedad acerca del futuro, o de tristeza y culpas acerca del pasado. La mente que le cuesta estar en equilibrio. La que desregula nuestras emociones.

La mitología griega también habla de Kairós, el nieto de Kronos. Kairós era el dios del tiempo sagrado, el “tiempo de Dios”. Es el tiempo cualitativo, mientras que Kronos era el tiempo cuantitativo.
Kairós nos conecta con el momento presente, con el instante de plena conciencia. Corta la cronología, la secuencia, y nos conecta con nosotros mismos.
Como dice Jon Kabat-Zinn, la meditación es un acto de amor para con nosotros mismos. Poder entrar en contacto con nuestro mundo interior, prestando atención y siendo conscientes, dejando de lado por unos instantes el mundo exterior, es un acto amoroso para con nuestro ser.

La práctica del Minfulness nos acerca al Kairós, dimensión que atraviesa al Kronos y nos lleva hacia adentro, hacia nuestro interior, dejando en suspenso el mundo exterior.

Por eso sería aconsejable menos Kronos y más Kairós. Menos apuro y más atención plena.

“’Aquí’ está ya en todas partes y ‘ahora’ es siempre.” Jon Kabat-Zinn

 

Lic. Margarita Rodríguez Suárez

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