Neuroestimulación

 

En la década de los 60 se utilizaba la electricidad en el cerebro para mejorar estados de ánimo en los casos más extremos de ciertos trastornos psiquiátricos, una técnica también llamada terapia electroconvulsiva o electroshock .

Esta terapia fue controvertida. En aquellos años no se había desarrollado la terapia por medicamentos como lo está ahora, pero a medida que se fueron descubriendo y fabricando nuevos fármacos, la terapia electroconvulsiva se fue dejando de lado, salvo para casos específicos, en cuadros de Psicosis Maníaco- Depresivas (Trastorno Bipolar) o depresiones profundas.

Las críticas a este tipo de terapia iban dirigidas al hecho de que los beneficios eran temporales y se había extendido la creencia de que “se mataban neuronas y las neuronas no se regeneran”, creencia ésta que con los avances de la ciencia se ha desmentido. De todas formas, cierta intensidad o frecuencia en la aplicación de electroshock produce algunos efectos secundarios relacionados con la pérdida de memoria.

Las neurociencias siguen evolucionando, y hoy en día se está trabajando e investigando con nuevas técnicas. Una de las técnicas de Neuroestimulación es la Estimulación Transcraneal por Corriente Directa (TDC). Es una técnica no invasiva que  aplica una corriente débil en el cerebro, concretamente en el lóbulo parietal, de forma constante en el tiempo para mejorar o reducir la actividad de las neuronas.

Y de qué actividades estamos hablando? Investigadores del NIH están demostrando que una leve corriente eléctrica  en un área específica del cerebro puede actuar mejorando ciertas funciones cognitivas y podría influír positivamente en el aprendizaje.

Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Current Biology ha demostrado que se puede mejorar el rendimiento matemático de una persona durante un máximo de 6 meses sin influir en sus otras funciones cognitivas. Los participantes de este estudio tenían habilidades matemáticas normales, pero se les pidió que aprendieran una serie de números artificiales mientras que recibían la estimulación cerebral. Los resultados de las pruebas demostraron que la estimulación cerebral mejora la capacidad de los participantes para aprender los nuevos números.

Este hallazgo podría generar tratamientos para la población que tiene una discapacidad numérica (discalculia) como consecuencia de la apoplejía o de enfermedades degenerativas.

 

La técnica de Estimulación Transcraneal por Corriente Directa es una de las técnicas de Neuroestimulación más avanzadas que utilizan las Neurociencias. Otras técnicas son: las terapias génicas, los neuroimplantes (implantación cerebral de chips con función de prótesis y/o de comunicación con otros dispositivos electrónicos), el neurofeedback y la realidad virtual.
Fuente consultada: Revista de Neurología

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