Psicopatías: la mujer psicópata

mascaras

 

La psicopatía es un tipo especial de personalidad que busca satisfacer sus necesidades especiales con sus propios códigos. No es una enfermedad mental. Son imputables para la ley porque son conscientes de sus actos. Las estadísticas dicen que alrededor del 1% al 3% de la población mundial es psicópata.


Por lo general la psicopatía se halla asociada en el lenguaje popular a los delincuentes o asesinos, a algunas personas que ocupan cargos de alto poder, y se tiene poco en cuenta al “psicópata cotidiano” o “psicópata integrado” como suele llamársele a esa persona que tiene todos los rasgos psicopáticos pero con una apariencia “normal”, adaptándose a diferentes ambientes, mimetizándose en todos ellos y que no es reconocido fácilmente. Por lo general comienza a ser descubierto cuando ya ha cometido varios daños a las personas de su entorno y a sus parejas, daños tanto afectivos como materiales o cuando las mujeres finalmente logran llegar a denunciarlos por alguna forma de violencia.

No todo psicópata es asesino en el sentido de cometer un homicidio. Un autor habla de que cometen “asesinato psíquico” a las víctimas con las que se relacionan, dejándolos en un estado de devastación psíquica de características similares al que se manifiesta en el trastorno por estrés pos-traumatico.
Esta dificultad para reconocerlos se incrementa en grado superlativo cuando se trata de una mujer psicópata. En nuestro país, el porcentaje de mujeres con este trastorno es de 1 cada 4 varones en nuestro país.

Resulta dificultoso el reconocimiento de la mujer psicópata dado que sumada a la cantidad de estrategias “camaleónicas” que suelen utilizar para esconderse y/o disimular, la mujer puede utilizar además otros recursos típicos de su género. Tiene a su favor además que existe poca probabilidad que su pareja hombre la denuncie, ni siquiera cuando esté siendo víctima de violencia física.

 

El hombre víctima

El hombre víctima de una mujer psicópata tiene que enfrentarse con su propio conflicto respecto a la duda si denunciar o no a una mujer, un hecho que no es habitual en nuestras sociedad que aún mantiene fuertes creencias relacionadas a la fortaleza y resistencia física y psíquica del hombre por encima de la mujer. Las víctimas hombres ocultan las agresiones que puedan estar padeciendo, cuando denuncian no se les cree o reciben burlas y finalmente se apartan como pueden de la mujer psicópata, con vergüenza y en silencio, no teniendo la misma contención psicológica, médica y legal que tiene la mujer en las mismas condiciones.

El hombre víctima de la mujer psicópata está en clara desventaja respecto a la defensa de sus derechos, no sabe qué puede esperar ni qué puede pedir dado el poco conocimiento y la escasa difusión que se le da a estas disfunciones. Eso se intensifica cuando hay hijos de por medio.

La mujer psicópata que además es madre, pasa aún más desapercibida. Puede ser vista como “extraña”, “rara” o “loca”, pero hay pocas probabilidades que la justicia observe si se trata de una psicópata y si la vida que está llevando podría estar siendo perjudicial para la integridad física o psíquica de los hijos. En estos últimos años se ha hecho incapié sobre la condena a la violencia de género y la aplicación de sus leyes, por lo que la mujer psicópata ha utilizado en muchos casos esta “movida” para permanecer “escondida” y protegida tras la ley (en nuestro país – Argentina- es la Ley de protección integral de la Mujer -Ley 26.485/2009 ).

La mujer psicópata utiliza su encanto, seducción y sus capacidades para mentir en pos de lograr sus objetivos, todos rasgos característicos de la psicopatía que la mujer utiliza como recursos (Por ejemplo se da a conocer como manifestante en contra de la violencia de género, hipersensible a las situaciones de maltrato, ferviente defensora de la lactancia materna en muchos casos, etc). Pero todas las estrategias son con fines manipulatorios.

Lee el artículo Características de la mujer psicópata: cómo reconocerla

 

 

Autores consultados: Hare, Robert; Hirigoyen, Marie France; Marietán, Hugo; Piñuel, Iñaqui.

 

 

2 pensamientos en “Psicopatías: la mujer psicópata

  1. DESCUBRE A LA MUJER PSICÓPATA Y DESPUÉS, CORRE;

    Se muestra narcisista, fría y con una valentísima autoestima (con la que intenta compensar un complejo de inferioridad evidente original). Muestra un grado elevado de auto-importancia (en algunos casos padecen auténticos delirios de grandeza). Ella suele decir que hay cosas que “a ella no se le hacen”, inaugurando un frente de combate y un deseo de venganza silenciosa.

    Estas características están escondidas detrás de una apariencia de encanto y seducción que ejercen para captar a sus víctimas y relacionarse en general. En una primera fase de idealización se dedican a sembrar una serie de estrategias de manipulación, para intentar enganchar con seducción, manipular emocionalmente, sexualmente a su víctima y una segunda fase, cuando han conseguido el enganche de su víctima. A partir de esta segunda fase en que la
    víctima se encuentra enganchada, apegada, dependiente totalmente de la psicópata, la víctima se encuentra con un bombardeo de amor, máxima actividad sexual, elogios, comentarios positivos, se siente el centro del Universo, con estrategias como envío de fotos, cartas de amor, constantes whatsapps demostrando el amor que da a la víctima.
    Todo ello tiene una intensidad formidable que la víctima lo disfruta y entiende que esa mujer es el amor de su vida, no es comparable a ninguna relación anterior que haya tenido, una sensación de completa euforia. Todo esto fabricado por parte de la psicópata como estrategia de seducción, simulando una extraordinaria calidez y feminidad, detrás de toda esta estrategia existe una agenda oculta, encubierta, que por supuesto no va a revelar nunca, porque es su verdadero objetivo por el que ha seleccionado a su víctima motivos económicos, nivel social o incluso sencillamente por convivir y disfrutar sexualmente de su víctima. Se crea una dependencia emocional, una dependencia física, un apego emocional en que la víctima es incapaz de reaccionar, vive alrededor de la psicópata, alimentando constantemente sus exigencias, volviéndose un ser sumiso y vulnerable.

    Por lo general la mujer psicópata no se muestra así de entrada jamás, dado que cualquier varón se le alejaría, va mostrándose poco a poco.
    Las víctimas serán personas que le permitirán obtener algún beneficio, sus parejas son elegidas con ese fin, al igual que las amistades y la tolerancia con el resto de los miembros de su familia.

    Llega a adoptar-controlar la voluntad de algún miembro familiar débil en algún caso su propia madre, decidiendo, controlando, manipulando. El círculo familiar, normalmente, toma la actitud
    hacia la psicópata de satisfacerla permitiéndole decidir por encima de la voluntad de los demás, y los demás apoyarla en sus iniciativas, incluso sabiendo que no tiene razón de ser sus actuaciones por evitar problemas y enfrentamientos posteriores, el “SI” ante cualquier demanda de la psicópata.

    No establecen contacto afectivo profundo, sus relaciones son superficiales y no mueven su mundo emocional. La mujer psicópata suele decir; “yo soy así, la más guapa”, encanta por la simpatía y la
    audacia, hipnotiza al varón.

    Se dice que no tienen empatía, no la tiene en el sentido que todos conocemos: la capacidad de ponerse en el lugar del otro, pero tienen una extraordinaria habilidad para captar emociones y sentimientos ajenos, así la psicópata “estudiará” a su futura victima poniéndolo a prueba en sus reacciones: un día le demanda por ejemplo que la lleve a algún lugar o se encapricha con algo, y si el varón la complace, sabe que puede ir a por más. Cuanto más admirada y complacida se
    sienta, más posibilidades habrá de que ese hombre sea su futura víctima.

    Lo mismo suelen hacer con las amistades, por lo general la mujer psicópata no tiene amigas, sino conocidas temporarias, suele mostrar críticas negativas y envidia hacia sus compañeras de trabajo, vecinas, amigas, otras madres, además de aislar a su pareja de hermanos, padres y amigos para evitar posibles defensores-testigos de la víctima. No logran establecer vínculos profundos reales con nadie, excepto con sus víctimas, madre, hermana, hija y pareja.

    Las mujeres suelen detectar pronto a la psicópata ya que esta nueva conocida actúa bajo sus propios códigos y genera confusión y conflictos constantes.

    La mujer psicópata no registra que esté comportándose en forma diferente y está acostumbrada a que mucha gente se le aleje y que sus relaciones cambien, hechos que no le preocupa.

    Todas las psicópatas utilizan la triangulación como acto de manipulación. La triangulación significa que siempre la psicópata trae una tercera persona al escenario, tía, hermana, amiga o compañera
    de trabajo, el objetivo es que esa tercera persona provoque celos o sea “testigo” de la valoración que posee, suele ser la que utiliza, manipula y participa inconscientemente, terminando, arrastrando la relación por apoyar como cómplice en las estrategias a la psicópata.

    La mujer psicópata suele mencionarle a su pareja que un ex le obsequiaba favores y “sacrificios” que él no hace, con el objetivo, de más está decirlo, que él se movilice por celos, envidia o incluso miedo a perderla.

    A ella nada le es suficiente, nada le alcanza: ni el dinero, ni la atención, ni los favores, ni los regalos, ni el suministro narcisista, solicita incesantemente más cariño, mimos y atención, culpa a su pareja de las desgracias familiares, laborales, de salud y de amistad, actúa con victimismo para manipular los sentimientos y volver a la carga para obtener sometimiento a su pareja, nunca desistirá, dado que ese vacío es imposible de llenar. Suele calificar habitualmente al género
    masculino de forma despectiva, con odio y rencor, incluso lo manifiesta abiertamente a su pareja para martillear su auto-estima y los sentimientos sin piedad, solo tiene que volver a demostrar su
    seducción y su atracción para recuperar nuevamente la confianza.

    Muchas veces observa con sorpresa como los demás se emocionan ante las mismas situaciones y suelen utilizarlos como blancos de manipulación. Con esta seducción como estrategia de manipulación establecen relaciones utilitarias, intentan obtener beneficios que consideran que les corresponden por derecho, teniendo casi todas ellas una vida “parásita” aunque demuestren lo contrario y difundan que son independientes en todos los aspectos, incluso manifiestan que es ella la que “mantiene” a su pareja, consiguiendo la valoren como una víctima o una persona solidaria, todo lo contrario a sus intenciones reales.

    Para lograr sus objetivos de los que no se distrae, pueden desafiar autoridades, leyes y no muestran miedo ante las consecuencias, por el contrario intentan causar miedo a otros a través de palabras, amenazas, actos o a través de alguna muestra de violencia. Se dedican constantemente a dar consejos e intentan llevar la iniciativa en todo lo que le parece, pero en cambio no aceptan críticas o consejos de prácticamente nadie, ni de su pareja en la mayoría de los casos, su astucia le indica hasta donde llegar sin exponerse demasiado.

    Transmiten la psicopatía por somatización a su descendencia.

    Las psicópatas son perfectamente conscientes de sus actos y además no tiene cura su enfermedad, los psiquiatras no intentan siquiera tratar a la mujer psicópata, porque aprenden del psiquiatra para perfeccionar sus técnicas de manipulación y destrucción a sus victimas, sin ser detectadas.

    Cuando el hombre despierta de la pesadilla y reconoce que ha sido manejado, manipulado y maltratado en todos los sentidos, o la psicópata considera que su víctima ya no aporta las necesidades que demanda, lo expulsa del núcleo familiar sin piedad y comienza actuar como víctima a su círculo cercano para no levantar sospechas en familiares, amigas o vecinas, justificando otros motivos como incompatibilidad de caracteres, diferencias insalvables o no me
    demostraba más amor, cariño y humildad. La psicópata intenta mantener contacto con su ex después de la ruptura para asegurarse de hacerle culpable y responsable de la separación y a su vez conocer la situación anímica, emocional, laboral y económica, por si considera volver a recuperarlo para su interés particular con sus estrategias (atractivo, auto-estima, victimismo, etc.) aunque ella mantenga relación con otra pareja que no tarda en conseguir y así evitar que se descubran las verdaderas intenciones destructivas hacia su próxima víctima.

    La víctima llega a sufrir síndromes de dependencia, trastornos mentales graves, intentos de suicidio e incluso reconociendo su problema, desear recuperar a su ex-psicópata.

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    • Mi estimado lo describiste ala perfección yo estuve en una relación psicopata con una mujer gracias por este comentario me sirve de gran ayuda y aprender más sobre el tema y poder ayudar a personas que sufren esta destrucción emocional por estos seres antihumanos sin alma

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