El cerebro humano es inteligente

Se puede ser tan inteligente como uno quiera: todo dependerá de cómo definamos la inteligencia. Un plomero brillante podría decir que la inteligencia consiste en resolver con éxito problemas de caños de agua, lo que lo convertirá en un ser muy inteligente aunque no sepa resolver problemas lógicos, dirigir una película o criar hijos. No hace mucho, un senador de los Estados Unidos dijo muy circunspecto: “Si mi hijo fuera muy torpe seguramente será periodista, si es moderadamente torpe será abogado, pero si nace muy inteligente con seguridad será senador”.

Y cuando se trata de juzgar a los demás, pocos vacilarían en decir que una persona inteligente es aquella que opina lo mismo que nosotros..

También hay gente que califica como muy inteligente y hasta como superdotado al niño que sabe tocar el piano a los tres años, confundiendo de esta manera precocidad con genialidad. De hecho, muchos niños precoces terminan siendo con el tiempo mediadamente inteligentes de acuerdo a los estándares de los tests clásicos. Otros califican como genios a sus propios hijos, cuando en realidad son apenas muy inteligentes. Otros creen que son muy inteligentes los niños que aparecen siempre en el cuadro de honor, cuando bien puede ocurrir que sean simplemente sujetos de inteligencia normal pero sobreadaptados, es decir, exigidos para que rindan casi lo imposible. Claro está que los adultos tienen también su ‘cuadro de honor’. En la clínica psicológica ha sido identificado no hace mucho el llamado “síndrome del ejecutivo”: el hombre ‘exitoso’ que trabaja de sol a sol, va al country los fines de semana, tienen bastante dinero y toda su existencia está altamente programada. Claro que nada es gratis, y entonces como resultado surgen con frecuencia cuadros de hipertensión, infartos y cánceres en edades entre los 40 y los 50 años donde no es estadísticamente esperable que aparezcan estas patologías.

Las coronarias se hacen cargo del problema porque ellos son incapaces de procesarlo psíquicamente, o sea, de pensar en lo que les está pasando. Como puede apreciarse, hay muchas opiniones acerca de lo que significa inteligencia para la gente. Tomemos tres ejemplos: el talento extraordinario, la curiosidad y la creatividad.

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