La ira explosiva y la ira implosiva

La ira o la cólera es una emoción que nos invade cuando vemos que la realidad no es como quisiéramos que fuese y no podemos hacer nada para cambiar la situación.

Hay una ira explosiva y una ira implosiva. En la primera manifestamos abiertamente nuestro enojo, mientras que en la segunda nos mantenemos mucho tiempo calmados… hasta que explotamos. Esta explosión de ira puede incluso terminar como un homicidio u otro comportamiento grave y desusado, razón por la cual resulta más peligrosa que la ira explosiva.

Si esto es cierto, cabría pensar que una terapia para la ira pasaría por transformar la ira implosiva en ira explosiva, de manera que el paciente pudiese ir descargando su enojo y su bronca de una manera más distribuida, más controlada y menos letal. Tal lo que sucede en la comedia “Locos de ira” (2003), donde un paciente que fue durante años muy tranquilo pudo finalmente liberar su ira de una manera más explosiva a partir de las provocaciones de su singular terapeuta.

Pablo Cazau

Sobre el enojo, la ira y las emociones violentas

La actualidad, a través de los medios de comunicación, nos dan cuenta de hechos considerados delito en los que interviene la ira de la mano de la agresividad y la violencia.

Qué es la ira?

 

La ira es una emoción natural de respuesta, una reacción que nos permite enfrentar amenazas. Estas amenazas para algunos pueden estar relacionadas con la auto-preservación (cuando los animales o los humanos nos sentimos atrapados o atormentados). También es un modo de respuesta relacionado con la percepción de un daño o trato injusto efectuado de forma malintencionada, cuando han tocado nuestra dignidad.

Veamos cómo es esta emoción:

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Ira, sumisión y asertividad

Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Valencia  determina que cuando tenemos ira nuestra frecuencia cardíaca aumenta, lo mismo nuestra presión y la producción de testosterona, a la vez que se activa el hemisferio cerebral izquierdo y disminuye el cortisol.

Además de conocer qué se  produce en nuestro organismo cuando estamos enojados, sería interesante pensar acerca de la causa de nuestra ira y cuál es la mejor manera de calmar esta emoción, quitarle intensidad o que no se produzca demasiado seguido este torbellino dañino en nuestro organismo.

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