Aquellos otros pensamientos negativos

Por el budismo o la psicología cognitiva conocemos la existencia de los llamados pensamientos negativos del tipo “No sirvo para nada” o “Si voy al médico me dirá que estoy gravemente enfermo”. Se trata de pensamientos individuales que hace infelices especialmente a quienes los generan.
 
Existen sin embargo otros pensamientos negativos con dos características especiales: 1) hacen infelices a los demás, y 2) quienes los tienen admiran, alientan y protegen mutuamente sus propias ideas negativas, transformándose en cómplices.
 
Un primer ejemplo es el de la viveza criolla: “Me gusta obtener mi propio beneficio aun a costa del sufrimiento ajeno”.
 
Un segundo ejemplo es el del machismo: “La mujer es un objeto golpeable”. El golpeador tiene como cómplices que lo alientan y protegen a policías que desestiman denuncias y a jueces que imponen penas ridículas.
 
No nos extrañemos si en nuestro país hay tanta corrupción (primer ejemplo) y tanta violencia de género (segundo ejemplo). Estamos enfermos de pensamientos negativos que no respetan edades, géneros ni clases sociales.

Pablo Cazau